Fundación Memoria del Holocausto
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La Conservación de la Memoria

Extracto de la conferencia pronunciada en el
Encuentro sobre Memoria Colectiva.
26-3-2000.

La complejidad de conservar y reconstruir la memoria frente a la poderosa maquinaria nazi y luego las maniobras políticas internacionales; los diarios personales y los archivos secretos en los ghettos.

Recipientes donde fueron escondidos documentos de Emanuel Ringelblum, historiador del ghetto de Varsovia, conocidos también como archivos “oneg shabat”.

Tratar de reconstruir la memoria, armar en archivos, seleccionar documentos y testimonios del Holocausto, es realmente una tarea sin fin porque tenemos que tener en cuenta que la maquinaria nazi era muy poderosa.

Actuó en todos los países de Europa que lograron conquistar. Se extendió por un territorio de alrededor de cinco millones de kilómetros cuadrados; y comprendió a países que van desde el mar Negro hasta el mar Báltico, desde el Mediterráneo hasta el Mar del Norte.

El objetivo de los nazis fue, erradicar la existencia judía, no la religión judía, sino la vida misma; y erradicarla de tal manera que no quede ninguna huella de esa existencia…

… Aquel que se ocupara de recoger testimonios, de conservar un archivo, o de formarlo corría el mismo peligro que aquel que tomaba las armas en contra del régimen nazi…

Sin embargo y a pesar de las terribles dificultades comenzaron desde los primeros momentos a realizarse tareas en distintos lugares, en condiciones muy difíciles como por ejemplo los ghettos.
El caso más conocido es el archivo que el historiador Emanuel Ringelblum creó en el ghetto de Varsovia bajo la cobertura de unas reuniones sociales religiosas llamadas Oneg Shabat, el placer del sábado. Se reunían los viernes a la noche Ringelblum con un grupo de historiadores, de sociólogos, y ellos traían informes de las noticias o trabajos que habían. Esto se iba acumulando y se trabajaba con plena consciencia de que esto iba a ser la memoria para el futuro…

… Asimismo hubo otro fenómeno muy interesante para aquella época que fueron los diarios. Muchas personas empezaron a escribir diarios, donde iban registrando los acontecimientos que veían a su alrededor. Estos diarios muchas veces reflejan no solamente el pensar, el sentir, y lo que iba sucediendo, sino también la mentalidad, la dificultad que tenían los habitantes de estos ghettos en captar lo que estaba sucediendo…

… Por ejemplo uno de estos diarios que fue escrito en Francia por el poeta Isaac Katzenelson, él no encuentra una explicación racional a los hechos que están sucediendo. Y está en lo cierto, porque dice: “Maldito quién busque una explicación razonable.” ¿Qué tiene que ver la economía política, por ejemplo? Si uno utilizaba los sistemas de razonamiento y de explicación comunes, de épocas normales, de épocas en que imperaba la ley, entonces no entendía absolutamente lo que estaba pasando. Así que estos documentos también nos explican lo que estaba pasando en aquella época…

… Incluso ante el conocimiento de los hechos la gente se resistía a aceptarlo, y solamente a través de un largo y doloroso proceso estos hechos comenzaron a penetrar en la consciencia; podemos ver pues que mientras los alemanes actuaban con gran velocidad, la interpretación, la captación, y la concientización de esos hechos, recorrían un proceso muy lento, que impedía que las víctimas pudieran tomar alguna medida.

Pero de todas maneras se comenzó a acumular todo un cuerpo de información que todavía no eran correctamente interpretados.

Al mismo tiempo los alemanes también iban acumulando documentación. Por ejemplo: hasta 1938 los nazis editaron alrededor de mil quinientas leyes, reglamentos, decretos contra los judíos. Desde cosas muy importantes hasta minucias tales como que al judío le estaba prohibido tener en su casa pajaritos o animales domésticos, todo eso estaba fichado, y estaba registrado.
Sin embargo quedaba pendiente una gran pregunta: ¿Dónde está la orden que Hitler debe haber firmado ordenando la exterminación de los judíos?. Hasta el día de hoy no se ha encontrado; y se han abierto entonces posibilidades muy cómodas para la negación. Porque si no existió la orden, entonces tampoco hubo hecho. Y en cuanto a los hechos mismos, hay una campaña inmensa de negación, de borrar las evidencias…

… Después de terminada la guerra se pudo disponer de una cantidad inmensa de documentos que era materialmente imposible de clasificar. Pero se utilizó, una cantidad, para el Juicio de Nüremberg contra los principales criminales de guerra. Luego hubo otro juicio contra los médicos criminales, y contra los principales jefes del campo de concentración. Pero muy pronto llegó una orden de muy arriba que parasen los juicios. Había comenzado la Guerra Fría…

… Se intentó echar un manto de olvido y de disculpa. Por ejemplo en Estados Unidos, el gobierno presionó sobre los judíos para que dejen de mencionar los crímenes nazis, necesitaban a la “Nueva Alemania” como barrera contra la Unión Soviética…

… Uno de los últimos juicios que hubo en Israel, hace unos años atrás, contra el criminal ucraniano Jan Demaniuk que actuó en Treblinka fracasó. No lo pudieron condenar porque no pudieron establecer fehacientemente la identidad del inculpado. Uno de los acusadores me contó que en ese campo de muerte, y seguramente en otros, los prisioneros debían andar todo el día con la cabeza baja. Les estaba terminantemente prohibido levantar la vista y mirar a los torturadores. El que lo hacía recibía golpes inmediatamente. Si algún otro guardián lo veía con la cara herida, lo mataba. Se preocupaban por borrar las huellas, por impedir que las personas traten de recordar. Esta persona no se olvidó por supuesto del rostro de este criminal, que tenía el seudónimo de Iván el Terrible. Se acordaba de su rostro en aquella época. Cuando lo llevaron a Estados Unidos lo identificó inmediatamente en un libro de fotografías. Pero en ese momento, frente a él estaba un anciano. Era difícil reconocer en él, el rostro de Iván el Terrible.

Nosotros tenemos también en la FMH, una misión muy importante es la de completar todo el capítulo que se refiere a la Argentina. Porque hubo según parece no pocos judíos argentinos que estaban en Europa en aquella época. Quisiéramos saber, qué pasó con ellos, y qué hizo el gobierno argentino para salvarlos, si intervinieron o no…

 


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