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Rafecas: "Todo
adolescente debería hacer una visita al Museo del Holocausto"
A un año
de la visita de tres supuestos skinheads al Museo del Holocausto.
En agosto de 2005 el Juez federal Daniel Rafecas ordenó,
como medida procesal, que tres jóvenes supuestamente skinheads
que habían amedentrado a un adolescente judío, visitaran
el Museo del Holocausto de Buenos Aires. Un año después,
Rafecas, en diálogo con el Museo, afirmó que “Fue
muy satisfactorio desde el punto de vista judicial. Hay que aclarar que
no eran ´skinheads´, sólo uno de ellos, de 16 años,
tenía cierto acercamiento a lecturas nocivas, los otros dos no.
Actuaron por puro prejuicio e ignorancia, por un severo déficit
en su educación. De todos modos el hostigamiento y la agresión
verbal existieron”.
¿Qué efectos tuvo esta medida procesal a nivel pedagógico?
"Tanto los imputados como sus padres aceptaron la propuesta y hubo
una toma de conciencia muy clara acerca de lo que significa el Holocausto
y su relación con los prejuicios antisemitas que siguen circulando
en ciertos sectores de la sociedad. No hubo recaídas ni nuevos
episodios de violencia de su parte. Se pudo preservar el anonimato, y
de ese modo, los tres pudieron continuar sus estudios secundarios sin
inconvenientes. En fin, se pudo evitar su estigmatización, y de
ese modo, se les da otra oportunidad para que terminen de desarrollarse
como ciudadanos en un Estado de Derecho. La víctima y su familia,
por su parte, dieron el visto bueno al modo cómo se solucionó
el conflicto. Además, los tres jóvenes escribieron de su
puño y letra, cartas de disculpa, que fueron entregadas a la familia
afectada".
Usted asistió el miércoles pasado al Museo del Holocausto
a la presentación del libro “Después de Auschwitz”,
de la sobreviviente Eugenia Unger. ¿Qué sabe nuestra sociedad
acerca de lo que significó el Holocausto?
"Creo que en los últimos años el grado de conocimiento
ha ido en aumento, en especial, por el papel cumplido por los medios de
comunicación sobre el tema. La repercusión que tuvo el caso
que estuvo a mi cargo fue una muestra de ello, no sólo por la difusión
en sí, sino porque, además en general el tema fue bien tratado
y la medida fue vista positivamente. También ayuda la profusa publicación
de libros sobre el tema y el aporte de institucione s como el Museo del
Holocausto. Sin embargo, queda mucho por hacer al respecto, en especial,
en materia educativa. Cuando dicté el sobreseimiento de los imputados,
libré un oficio al Ministerio de Educación para que refuercen
los contenidos relacionados con esta temática, pues este episodio
revela un déficit que es recomendable neutralizar; en tal sentido,
mi opinión personal es que todo adolescente debería hacer
una visita al Museo del Holocausto o a alguna otra entidad similar. Sería
como vacunarse contra el antisemitismo, la xenofobia y el racismo".
(Fuente: Prensa Museo del Holocausto - 28/08/06)
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